ESTUDIO EN ESCARLATA
Análisis
Para resolver el misterio del asesinato de Enoch
J. Drebber Sherlock Holmes empleó la deducción y el razonamiento analítico
cuidando los detalles y realizando investigaciones respecto a la víctima y al
asesino, por lo que sus conclusiones fueron distintas a las de Scotland Yard.
Sherlock observó que había dos surcos en la
entrada, por el tamaño de la marca de sus ruedas determinó el tipo de coche de
alquiler del que se trataba. En base a la observación de las huellas dejadas en
el jardín se dio cuenta de que habían sido dos hombres los que entraron a la
casa antes que los guardias; teniendo en cuenta el primer guardia que pasó más
de dos veces al regresar a la puerta por miedo. La altura de uno de los hombres
la calculó por sus zancadas y ya que la estatura de la víctima se conoció al entrar
a la casa, las huellas del hombre alto eran las del asesino. Por el olor de sus
labios y la expresión de su rostro determinó que había sido obligado a ingerir
un veneno; usando el método de la exclusión, descartando las hipótesis que no
se ajustaban al evento. Por el anillo de bodas encontrado en la escena del
crimen lo condujo a solicitar información respecto al matrimonio de la víctima,
en dicha información resultó el nombre del asesino: un antiguo rival amoroso.
Por
su lado los detectives se guiaron por suposiciones ignorando la descripción del
culpable que, en un principio, les brindó Sherlock Holmes. Siguieron los pasos
hacia atrás de la víctima dejando atrás los pequeños detalles; las pisadas, el
anillo, el veneno. Siguiendo las actividades anteriores de la víctima y con una
confesión que los despistó creyeron encontrar al asesino en el hijo de la señora
de la posada o pensando en la última persona que lo vio con vida: su asistente.
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